Según el último Recuento de Personas sin Hogar del Ayuntamiento de Madrid del año 2014,  hay 1.905 personas sin hogar: 764 duermen en la calle y 1.141 pasan la noche en la red de albergues municipales o en centros de acogida. Iván Díez Fernández, director del Centro Municipal de Acogida Juan Luis Vives, situado en la zona de Vicálvaro,  donde actualmente viven 132 personas que carecen de un hogar propio, nos habla sobre ello.

Se dice que la crisis económica de los últimos años, ha cambiado el perfil de las personas sin hogar. Desde tu larga experiencia trabajando a favor de este colectivo ¿qué es lo que ha cambiado en los últimos años?
La crisis económica sin duda ha supuesto un debilitamiento del Estado de Bienestar y, claro está, los grupos más desfavorecidos se han resentido en relación a prestaciones y atención social. No me parece tan evidente en la red de atención a Personas Sin Hogar de Madrid, como en otras redes de atención, concretamente la de jóvenes y drogodependencias. En general, podemos hablar de cierta tendencia a una mayor feminización y a un rejuvenecimiento del grupo, es decir, mayor número de mujeres y de jóvenes atendidos. Lo que sí impresiona del cambio es la dignificación de los servicios, la tipología de la institución, y la especialización de los/las profesionales.

Se habla, nosotros mismos hablamos, de “perfiles” de las personas sin hogar y quizá así corremos el riesgo de caer en estereotipos: ¿cómo es una persona sin hogar?
Una PERSONA (lo primero), con sus virtudes, con sus talentos, con sus defectos. Cada una con propias preocupaciones, con particulares miedos y ansiadas esperanzas. Entiendo que no hay excesiva diferencia del resto de los mortales: miedo a la soledad, esperanza en tener un empleo y/o una vivienda, como comunes denominadores aunque más acuciados por el sufrimiento.
Quizá si hablamos de inquietudes puedan encontrarse otras más ocultas…no me atrevo a determinarlas.

¿Qué supone para la integridad y dignidad de una persona ese paso de quedarse en la calle?
Cuando una persona “sale a la calle” se encuentra heridas en sus pilares más fundamentales: su integridad y su dignidad. Nuestro trabajo consiste en la devolución de lo anterior, en suma, su recuperación e inclusión.

¿Qué es lo más doloroso de este proceso?
¿Lo más doloroso? La pérdida de la red social, y de los seres queridos.

¿Pero hay algo común a todas ellas, algo que no ha cambiado en estos años?                                                                                                                                                                                                                                                                              

Desde luego, todas estas personas carecen de HOGAR y se encuentran en procesos de exclusión social.

Las personas sin hogar no han llegado a esa situación de repente. Lo habitual es pasar por un proceso largo y doloroso antes de llegar a la exclusión social severa. ¿Hay una trayectoria más o menos parecida en todos ellos?
No. Como bien señalas, el proceso es multicausal y cada persona ha tenido una trayectoria.
Evidentemente, en muchos casos pueden coincidir factores estresantes como la anteriormente mencionada pérdida de red social, también la ausencia de empleo, una enfermedad sobrevenida… pero cada persona tiene su propio proceso de exclusión severa que varía tanto en contenido como en rango.

¿Cómo afrontan los profesionales, su día a día en un centro como Juan Luis Vives?                                                                                                                                                                                                                                                                        Con sentido de equipo, proyecto común y profesionalidad. Como siempre digo: es nuestro trabajo. Se intenta conservar una constante de animación y como no, de ilusión.

¿Cómo ayudan a los residentes del centro y hasta dónde?
Les ayudamos a que se ayuden a si mismos, y el límite casi siempre lo pone la propia persona objeto de ayuda.  Creemos en la naturaleza resiliente del ser humano, y en su sorprendente capacidad de reponerse a trayectorias tan trágicas como las que vivencian las personas sin hogar.

¿Hay posibilidades reales de reinserción?
Sí las hay, rotundamente lo aseguro.

¿La sociedad está preparada para acogerlos en este proceso?
La sociedad podría mejorar sus opciones inclusivas, y sobre todo de sensibilización comunitaria.
En referencia a esto segundo, cada ciudadano debería valorar lo que tiene y tener responsabilidad individual para contribuir en aquello que está a su alcance. Me refiero simplemente a no mirar a otro lado, a saber escuchar, a acompañar, aunque sea efímeramente.

¿En qué deberíamos mejorar?
Podemos mejorar la manera de comprender las situaciones que padecen otras personas, en este caso, de las que carecen de un hogar.

¿Qué recursos sociales básicos aporta el Ayuntamiento de Madrid en la atención a personas sin hogar y la lucha contra la exclusión?
Una red completa de recursos, servicios y programas, denominada Red de Atención a Personas Sin Hogar de la Ciudad de Madrid. Actualmente podemos hablar de una red especifica, integral y especializada, centralizada en el Departamento del SAMUR Social.

Desde el año 2013, Desarrollo y Asistencia lleva a cabo el programa “Mentoring for a Job” que ayuda a la inserción socio laboral de personas sin hogar: ¿qué valoración podrías darnos  de este proyecto?
Un proyecto de innovación social con alto nivel de expectativa. Recientemente pude escuchar en unas jornadas formativas, que en el sector social se precisaba de mayor metodología, de incrementar el plano técnico y el desarrollo de estrategias de trabajo. En este caso, se cumplen los parámetros con creces, y se apuesta por el rigor de una operatividad adecuadamente ejecutada, que nunca debe entenderse opuesta a la deshumanización.