La soledad entre las personas mayores es un problema de alto nivel que está llevando a los gobiernos a tomar medidas en relación a sus políticas sociales, e incluso, como recientemente ha sucedido en Reino Unido, a elevarlo a asunto de estado.

El gobierno de La Rioja ha puesto en marcha el programa Acompaña2, con el que pretende mejorar la calidad de vida de las personas mayores que se encuentran en situación de soledad no elegida. “Trabajamos con el objetivo de lograr que ninguna persona mayor se sienta sola en nuestra comunidad“, aseguraba José Ignacio Ceniceros, presidente de la Rioja.

“Trabajamos con el objetivo de lograr que ninguna persona mayor se sienta sola en nuestra comunidad“

En el marco de este programa, el pasado jueves 1 de febrero, Desarrollo y Asistencia (con su equipo de voluntariado Acompaña Rioja), junto con Fundación Canfranc y la ONG Kaipacha firmaron un convenio de colaboración con la Fundación Tutelar de La Rioja, para iniciar el voluntariado de acompañamiento a personas mayores tuteladas por el gobierno riojano.

En la rueda de prensa posterior a la firma del convenio, participaron el consejero de Politicas Sociales, Familia y Justicia del Gobierno de La Rioja, Conrado Escobar; Mónica Jiménez, gerente de la Fundación Tutelar de la Rioja; Mar Garrido, directora de proyectos y estudios de Fundación Desarrollo y Asistencia (Acompaña Rioja); la delegada en La Rioja de la Fundación Canfranc, Alicia Suárez, y Pedro Mª Rosales, de la ONG Kaipacha Inti. Canfranc y DA llevan más años trabajando juntas en la Red de Entidades de Acción Voluntaria (REDAV).

Según afirmó Escobar, este programa comienza con el acompañamiento a cien mayores tutelados, en once residencias de La Rioja. “La soledad es uno de los grandes males que castigan a una sociedad moderna en la que paradójicamente vivimos interconectados pero en la que mucha gente fallece sola. Esta realidad requería una respuesta“, subrayó.

Por su parte, Mónica Jiménez, explicó cómo la Fundación Tutelar protege los derechos e intereses económicos de las personas tuteladas, pero como “institución no tiene capacidad para sustituir el trato cercano de un ser querido, un familiar o un pariente cercano que acude a visitar a su familiar a la residencia los domingos o en una fecha especial, a ofrecer ese cariño y ese contacto humano que el tutelado, como cualquier persona, también necesita. Los voluntarios lo que hacen es visitar un día a la semana o cada diez días a estas personas, hablar con ellas, jugar al parchís, cantar juntos un villancico en Navidad, llevarles una tarta el día de su cumpleaños, en definitiva, lo que cualquier familia hace cuando va a visitar a un abuelo o a un tío a la residencia”.

Las personas voluntarias, a través de su tiempo, de su compañía, de la escucha activa y cercana, contribuyen notablemente a la mejor calidad de vida de las personas mayores que se sienten solas, y a que disminuyan los efectos negativos que la soledad produce, tanto en su desarrollo físico como cognitivo y emocional.

El programa además supone un valor añadido para las personas voluntarias. Como aseguró Mar Garrido, el proyecto permite a riojanos jubilados activos participar en la sociedad que les rodea y compartir su tiempo con otras personas mayores. “Este programa permite a muchas personas mayores ejercer el envejecimiento activo y saludable desde el voluntariado“, ha señalado.

“Este programa permite a muchas personas mayores ejercer el envejecimiento activo y saludable desde el voluntariado.”

Con este núcleo motor de diez voluntarios de Acompaña Rioja, Desarrollo y Asistencia extiende su misión a la comunidad autónoma de La Rioja, después de haberlo hecho en Castilla León –Segovia- y estar trabajando el próximo inicio en Castilla La Mancha –Toledo-.