Con motivo del Día Internacional del Voluntariado, que se celebra el 5 de diciembre, la Comunidad de Madrid ha querido hacer un reconocimiento a las entidades de voluntariado y voluntarios individuales de la región.

El reconocimiento se ha hecho público a través de un acto presidido por D. Carlos Izquierdo, Consejero de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid, en el que los voluntarios y representantes de las entidades seleccionadas, han expuesto su testimonio y experiencia. Entre los voluntarios a los que se ha hecho este reconocimiento, está Daniel, voluntario y patrono de Desarrollo y Asistencia. Daniel lleva más de 10 años como voluntario en el Centro Municipal de Acogida San Isidro acompañando a Kim, una persona sin hogar, sin familia y que no puede hablar. Cuando se conocieron, Kim estaba en un proceso de aislamiento y deterioro. Con algo más de 30 años no hablaba, no salía de una habitación oscura y no se relacionaba con nadie. Desde entonces, cada viernes durante los últimos 12 años, Daniel le acompaña.

“Daniel lleva más de 10 años como voluntario en el Centro Municipal de Acogida San Isidro acompañando a Kim, una persona sin hogar, sin familia y que no puede hablar.”

El acto ha sido presentado por Jorge Hermida, presidente de FEVOCAM, quien ha señalado que el Dian Internacional del Voluntariado en un día para “compartir y agradecer en nombre de las entidades, las labor qué hacéis los voluntarios. Queremos lanzar un cambio todos juntos los voluntarios, las entidades y el apoyo de la Comunidad de Madrid. Queremos mejorar y promover el voluntariado en todas las áreas.” Terminó haciendo alusión al lema que FEVOCAM ha adoptado este año para sensibilizar sobre la necesidad de hacer voluntariado: “muchos hablan, pocos actúan ¿y tú?” animando a que todos nos planteemos hacer algo por los demás.

En el centro de la sala estaban sentados los voluntarios. Perfiles variados como variadas han sido sus historias. Cristina Pérez Arancón, Subdirectora General de Voluntariado, Cooperación Internacional y Responsabilidad Social Corporativa de la Comunidad de Madrid, fue presentando uno a uno, dándoles la palabra.

Empezó Alberto, fundador de Adopta a un Abuelo, contando cómo se decidió a fundar esta organización. Todo fue fruto de un encuentro con Bernardo, un anciano que estaba solo y a quien decidió ayudar. Bernardo siempre había deseado tener un nieto y Alberto decidió ser el suyo. Así nació Adopta a un Abuelo, que hoy cuenta con 500 voluntarios y que tiene presencia en 20 ciudades españolas. “El éxito será cuando llegue el día, dentro de 60 años, en que a mi me adopten dos voluntarios. Ese día se habrá cerrado el circulo” dijo Alberto.

A continuación habló Daniel, “mi vida como voluntario cambio en el 2004 cuando conocí a Kim. Estaba solo, no hablaba.” Después empezaron a salir poco a poco y hoy, aunque sigue sin hablar, son capaces de entenderse con la mirada, con gestos… “¿Que he aprendido de Kim? Que hay que tratar a la gente sencilla con sencillez y que hay que darles esperanzas. Si yo fallo y no voy a verle, me echa de menos, por eso no podemos fallarles”. Terminó diciendo como su relación con Kim le había ayudado a mirar a la cara a las personas sin hogar que se encuentra por la calle: “Cuando las miro veo personas, y hay que decirles buenos días, mirarles a la cara, son personas que merecen nuestro respeto y cariño.”

Después vino Carlos en representación de su familia. Tiene 8 hijos y uno de acogida. Su octavo hijo nació sin esperanza de vida y vivió 5 años. “Entendimos que un niño no necesita salud, no necesita buen color de piel, necesita amor. Nuestro hijo fue la persona más feliz, la más querida y murió así. La experiencia que vivimos con mi hijo nos motivó para acoger un niño enfermo, no tenemos miedo a la enfermad, porque lo que él necesita es amor. En estos estos 7 meses él ha cambiado. Es feliz, sonríe todo el rato y su patología mejora. Ver su felicidad compensa cualquier esfuerzo.” Carlos terminó diciendo que es de justicia que todos los niños tengan el amor de una familia y que no hay derecho a que haya 13.000 niños esperando una acogida.

“Entendimos que un niño no necesita salud, no necesita buen color de piel, necesita amor. Nuestro hijo fue la persona más feliz, la más querida y murió así.”

Esther fue la siguiente en coger la palabra. Tiene Síndrome de Down y es voluntaria en un proyecto llamado “Voluntariado para todos” de la Fundación Síndrome de Down. Nos contó en que consiste su labor como voluntaria en la que disfruta mucho porque le encantan los niños. Cada día va al colegio y se encarga de jugar con ellos en el patio, acompañarles a comer, etc. “Estoy feliz en el colegio” señaló.

Por último se presentó Federico, una de las personas mayores que recibe la compañía de los voluntarios. Federico habló con decisión agradeciendo el voluntariado que realizan: “gracias porque me ha tocado la lotería” y siguió “Necesitamos voluntarios de corazón. Hombres y mujeres decididos a dedicar su tiempo a los demás. Laura – mi voluntaria- me ha adoptado y es como si me hubiera donado sangre. Me ha donado energía, la energía de su juventud, su vitalidad, sus ganas de hacer cosas. Pero también a ellos les falta algo, les falta experiencia y sabiduría de la vida que no se aprende en aulas sino “en contacto con las personas mayores, los maestros orfebres de la vida”.

El acto terminó con la intervención de d. Carlos Izquierdo quien haciendo alusión a los testimonios que se habían escuchado, señaló que están experiencias humanas encierran muchos valores. Dijo que hoy en la Comunidad de Madrid, hay más voluntarios que nunca y más entidades que nunca. La sociedad está viva y tiene valores que hay que canalizar. .
Dijo que en la Comunidad de Madrid, hay una prioridad y son las personas mayores, no solo las personas dependientes, sino todo. Tenemos una prioridad con lo mayores, no solo dependientes sino todos. Por ellos se está promocionando a través de muchas medidas, el envejecimiento activo. “Pero por mucho que hagamos las administraciones, los mayores mucha veces se encuentran solos.”

Después dio las gracias a cada uno de los voluntarios: a Alberto, Daniel, Carlos, Esther y Federico. A todos les dijo que estaban llegando a donde la Administración no puede llegar. El cariño y la compañía que todas las personas necesitan, en especial lo más vulnerables, solo puede llegar a través de cada voluntario.

“Gracias a los voluntarios por vuestra entrega, compromiso y generosidad y gracias a las entidades que saben canalizar esa labor de una manera eficiente. Seguir trabajando porque trabajar en el voluntariado es trabajar por una sociedad mejor.”

Terminó diciendo que en la Comunidad de Madrid se trabaja para crear estrategias que promuevan el voluntariado, con el objetivo de tener una sociedad más solidaria y donde se viva mejor.
“Gracias a los voluntarios por vuestra entrega, compromiso y generosidad y gracias a las entidades que saben canalizar esa labor de una manera eficiente. Seguir trabajando porque trabajar en el voluntariado es trabajar por una sociedad mejor.”